SÁTIRA DE UNA DEFINICIÓN POCO AFORTUNADA

José María Fernández Núñez
Zaragoza a 22 de diciembre 2015
(no ma tocao la lotería istoi cabreao)

A LA REAL ACADEMIA DE LA LENGUA ESPAÑOLA… o lo que quede de ella

Muy señores suyos:

Esta epístola o discurso en tono jocoso, es una crítica a algunas de sus recientes actuaciones que por inauditas deben ser al menos, satíricamente expuestas.

El motivo de la presente no es otro que, henchido ya de soportar tantas ligerezas de instituciones en las que no deberían darse, como esa de nombre rimbombante, otrora crisol, hoy esquema de un pasado glorioso, que dicen representar y que “oficialmente” lo hacen; dada su actual “riqueza” y gratuidad a mi entender de adjudicaciones impropias que hieren la epistemología literaria de forma absurda, según siempre mi criterio, basado en mis conocimientos académicos y su particular interpretación de la lengua cervantina, castellana o española, como prefieran, sin que por ello deban molestarse, porque al fin y al cabo, hago uso de un derecho reconocido por las leyes o por lo que queda de ellas, que también están bien vapuleadas, de criticar por esta vía lo que por otra me es negado; de este modo paso a solicitar de ustedes que me informen, si lo tienen a bien, sobre unos datos para mí harto preocupantes, aunque he de confesar desgraciada e impotentemente, no es nuevo.

He leído en su DRAE, que el vocablo QUIJOTE proviene del catalán. Ante tamaña barbaridad, seguramente mal percibida por mí, y como eso me hizo dudar de la veracidad de lo expuesto, era…no sé como decirles….¡tan brutalmente grotesco! que después de refregarme los ojos y pellizcarme para saber que efectivamente estaba despierto, me puse manos a la obra para enriquecerme de mi supuesta ignorancia y su más que demostrada impericia. Consulté todos los diccionarios que cayeron en mis manos, etimológicos nacionales y extranjeros que hablan de «quijote», como parte de una armadura.

Cuando observo que la Gran Caixa de Catalunya, está como colaboradora, (financiaramente hablando) me quedé más tranquilo, (perciban el tono jocoso) empero, mi inquietud no cejaba de aguijonearme, a pesar de que esta entidad financiera (la Caixa) con todo su gran acervo cultural, que lo tiene, esté apoyando a la institución lingüística más importante del castellano y de la que no me cabe duda, aporta lo necesario y suficiente para documentar las nuevos descubrimientos, contribuyendo a corregir los grandes y graves errores cometidos por los ancestros que, no sabían, pobres almas ignorantes que, su identitario quijote, como el valenciano, entre otras nuevas y demoledoras gratuidades de esa academia, eran hijos de una forma occitana de expresión en su rama lemosín aún no “inventada” para esa época y que más tarde se conocería como “el cataláaannnnn”, aunque eso sí, era lengua vulgar como sus hermanas, dado que la cultivada era el árabe y el latín, éste último ya en franca decadencia. Por cierto lengua hablada por el “padre del catalán” (versión provinciana) Raimundo Lull a nivel íntimo, ya que despreciaba esa forma de comunicación en beneficio, como he dicho párrafos anteriores, del árabe y el latín. Lull que jamás estuvo en Barcelona, (salvo de paso) de levantar cabeza hoy, y encontrarse con semejante paternidad, seguramente se moriría de un ataque de risa,  eso desgraciadamente es común en toda nuestra historia; pero no importa, ¡claro que no! Raimundo quiera o no, ¡es padre…de algo! Quién se lo iba a decir al pobre monje, ¡al finnnn padre! porque supongo que sabrán que Cataluña no existía entonces a pesar de las estulticias y sinrazones espurias que se oyen desde esa región, de ahí que hablemos de Barcelona como centro más importante de esa “identidad” de fines del siglo XIX.

armadura del quijote copiaCuriosamente todos los diccionarios etimológicos (por si no recuerdan, son los que estudian el inicio de las palabras), unos más despejados que otros, pero absolutamente todos, exponen claramente el origen de este vocablo que, para nada coincide con digamos, sus conjeturas; siendo el más generalizado el que transcribo a continuación: … Pues bien de coxa cossa hizo el italiano coscia el francés cuisse el catalán cuixa cuxa y el castellano antiguo cuja, por la cual decimos hoy muslo (V. Murciélago) de cuja se formó cujote, quijote, que significa la armadura que cubre y defiende la cuja, el muslo.— Lo que el catalán llama cuxots de las calzas de los pantalones, son los quijotes.[sic]. Este último párrafo, presumo que ha sido la «fuente» utilizada para copia copiorum sin ,mas preámbulos, sin haberlo leído dos veces,  si se dan cuenta lo han copiado mal como se puede observar. Por si se les ha pasado por alto, implica tácitamente una dependencia del catalán al castellano y no al revés, lo cual tampoco es real, pues ambas formas son ramas de un mismo tronco, lo demás son zarandajas. Léanlo bien y así quizás eviten un ridículo espantoso como el presente.

Aunque a priori no lo perciban, les estoy haciendo un favor, al menos intento evitar que los relacionen con esos lingüistas catalanes que gozan de un “titulito” académico de esa comunidad (sin más comentarios… no son necesarios) para aseverar que el catalán es anterior al latín, ¡lo que oyen oiga!, ¡anterior al latín! ¡Ahí es nada!, y claro como también lo dudo, pues eso, les pongo en guardia, dada su… candidez. Solo un pequeño apunte, obsérvese la pieza denominada “Gola”, sin duda alguna, también de la misma procedencia porque “gola” quiere decir garganta en el vello, antiguo y lustroso idioma catalán, de por cierto ningún autor serio conocido…¡de nadaaaaa! “Pa esostamo” les reitero ese tono guasón.

Este diccionario está escrito por un catalán de ahí la referencia local, de haber sido su autor gallego, el origen del vocablo, según su versión, hubiese sido gallego, al fin y al cabo de la misma raíz, pero de ningún modo la etimología aplicada que ustedes alegremente han tomado por aquello de que … “a la postre que más da, latín o el sacrosanto catalán ¿verdad?, el caso es que si no sabemos, al menos cumplimentamos y de paso quedamos bien con nuestros más que estimados amigos”. Creo que además en beneficio de la ciencia, esas aseveraciones deberían tener argumentos más sostenibles (premisas y proposiciones) que el simple Ipsedixitismo (ahí lo suelto, y pa tós café) que de no ser así, al menos, sí da la impresión, de esa para mí, tremenda metedura de pata por parte de los señores académicos, que deberían al menos considerar y tomarse más en serio su labor, que aunque no lo crean, es muy importante. La ignorancia institucionalizada déjensela para los políticos, cualquier patán vale para ejercer de mequetrefe de caseta en la tribuna de oradores, donde se agolpan las sardinas para ser recogidas por los avispados aedos y rapsodas. De esos actualizados lodos, gozamos de estupendos barros.

Ni semántica ni léxica ni por supuesto etimológicamente, tiene relación o parecido alguno con lo propuesto por esa impoluta academia y el vocablo usado por Cervantes, al menos a tenor de lo que Catedráticos y profesionales lingüistas han dicho y publicado. Les recuerdo que el castellano antiguo empezó hablarse como lengua vehicular a partir de san Fernando, allá por el primer tercio del siglo XIII, creo recordar, hasta entonces se hablaba una variante occitana como en Galicia, Aragón parte de Navarra y por supuesto la sacrosanta. Tiene la misma raíz que su “catalán”, idioma político que no lingüístico, aun en periodo de formación, dada las diferenciaciones léxicas de las tierras que componen el actual “país” y que en su mayoría nunca fueron “catalanas”.

Por cierto ¿saben la etimología del vocablo?…¿noooo?, pues permítanme, esa Cataluña con las diferenciaciones y aportaciones léxicas lógicas, no es ni más ni menos que nuestra CASTILLA del alma o dicho de otro modo, “tierra de castillos”, catlands, ¿sí señor ya saben algo más?, pero tanto es el rechazo y la ponzoña transmitida desde esa región hacia el resto de regiones que, hasta los más desarrapados (léase politicastros) lo dan por bueno. Premisa obligatoria para buen político es la sublime ignorancia del tema que toca. Hasta que los votantes no se den cuenta de la necesaria “educación” que deben poseer en la materia que desarrollan más mal que bien y que debería ser obligada para los candidatos, no avanzaremos ni un solo metro en esa falsa y utópica democracia, que pretender vendernos estos oligarcas de hoy. Los historiadores endulzados con esa amarga miel, retrotraen la antigüedad justificada a un escrito de los pisanos que, solicitan la colaboración de los moradores de esas tierras repletas de castillos, los cuales al carecer de identidad jurídica, genética o étnica, (eran restos de tribus y bagaudas dedicados mas al pillaje que al honor de las armas) los denominaban “los moradores de castillos”, para la conquista de las Pituisas; así los más “profesionales” apuntan que al menos territorialmente, ya existía Cataluña en esa época, aunque no jurídicamente, que es lo mismo que no existir. Otros que se podrían sumar a esa Academia, pero es fin eso es otra historia.

Ya el patético Pompeu(Pompeyo) Fabra, (químico) uno de los precursores del primer renacimiento, a golpe de imposición del otro, no menos ejemplar, Prat de la Riba, (abogado y periodista) “escogió” el barcelonés como idioma de la raza (?) catalana, dialecto que otros condenaban (padre Batllori, F. Juanto de la Sorbona, y más recientemente J.Mª Guinot, etc.), a la forma de expresión barcelonesa que siempre se negaron a reconocer dado que en toda la geografía, las diversas formas de expresión eran hijas de la occitana y por lo tanto, ninguna debía prevalecer sobre otra. Empero, este par de “lingüistas” aficionados (al menos el primero, el segundo ni tan siquiera se le conoce esa afición) volvió a blandir las ancestrales e infalibles armas de esa oligarquía (el dinero y el poder) venciendo de nuevo, lo bruto a la ciencia. Para estos y su caterva, el barceloní, fue la única admitida y reconocida, a pesar de su impureza, (más tarde la rechazarían, pero el engendro ya estaba creado) al tratarse de una ciudad cosmopolita y recibir influencias negativas para la pureza de su “lengua”, según la versión ida de este grupito y su “diccionari” conocido por ellos mismos como “faltas ortográficas catalanas”. Expresiones que servían para su catalán del alma, aún en plena “depuración”, por los actuales hiladores, segundos renacentistas, pero en fin eso es otro tema, como ve son muchas las ramas que se asoman al tronco.

Otra supuesta barbaridad fue una de sus graciosas noticias, también acunadas en esa academia, respecto del valenciano que, al parecer, es dialecto de su “catalán”, menos mal, que el castellano gallego y otros por motivos obvios, aún no ha sido honrado con semejante cuna… de momento, no lo es…pero todo se andará, no lo dude. Eso como esto, debe ser la nota chistosa de esa academia que como la de Historia cae más que se levanta… al parecer, claro está, o esa en la sensación que los hispanoparlantes (perdón corrijo, los castellanoparlantes… ¿mejor así?) tenemos de ambas instituciones, seguramente errado, pero a la vista de las gratuidades como las expuestas y otras que me callo para no aburrirles, no las hago constar.

Cierto que el felón Jaime I intentó en varias ocasiones destruir o limitar en todos los frentes el reino que le daba naturaleza. Tras la conquista de la Taifa de Balansiya quiso hacer desaparecer todo atisbo aragonés que aportaron sus conquistadores en las tierras del pusilánime Abu-Zeit, trayendo de Barcelona a miles de repobladores para contrarrestar la influencia, lengua, leyes, usos y costumbres de los aragoneses, que lógicamente implementaban en sus nuevos territorios que por derecho de conquista les estaba reservada a los naturales del reino.

Por cierto y por si no lo saben, la presencia de los condados oboloriales aragoneses de lo que hoy se conoce como Cataluña, fue menos que mínima, al contrario que Mallorca que fue justamente al revés, el Jaimito no quería de ningún modo recrear otro Aragón en Valencia, que limitara sus poderes, pero de este sujeto y su prolífica consorte víctima de la nuncupatio o el aliquid nomine de estos zorros patrioteros que, les apeteció más que su verdadero nombre (Audreva -Andrea- o Yole -Yolanda-) la denominación de Violante, por la que es conocida a pesar de ser usado solo en esos condados, entonces aragoneses, las traiciones estaban más al día que el honor del caballero, esa actitud, le acarrearía durante su vida muchos problemas en el viejo reino. También es otro sujeto a desmitificar.

postalquijoteEsas letras que ustedes, pueden leerlas, tirarlas a la papelera o reflexionar sobre ellas e incluso buscar el “gato” para denunciar semejante osadía o quién sabe qué cosa más, no tienen otro fin, que alertar sobre una brutal e injusta anomalía, aunque quizás esta sátira no sea el modo correcto de expresarla, pero qué quiere, en mi casa, se mira a la cara de la gente cuando le dices la verdad… o al menos, lo que tú consideras la verdad, y dado que no puedo remitir queja formal a esa institución de sus dignos mandos, me veo obligado a optar por esta otra vía que no es mi preferida.

Como decía su responsabilidad es que antes de publicar algo, primero lo miren y remiren, sobre todo que lo entiendan, su labor es mucho más que importante y de ahí su adeudo. Las falacias y argumentos vanos, las arrimadas y tantos duendecillos del papel y pluma, deben pasar el filtro de esos despachos que, se supone deben ser crisol y espejo de todos los que amamos la lengua de Cervantes, sin olvidar la propia, siempre acorralada por el poderío nefando y agresivo de esta jerga a la que ustedes políticamente llaman “lengua”, que les repito y casi les puedo asegurar, para nada se fijaba el autor del insigne caballero, en aquello que no existía… todavía, por mucho que insistan los arribistas. Solo hay una forma de hacer Patria y Casa y estas no forman parte de ella, la ceguera que provoca el metal suele ser tan ruinosa como perjudicial, usen gafas, siii de esas veraniegas y luego prueben a emitir de nuevo opiniones, las cajas son para guardar objetos por muy metalíferas que sean, no merece la pena quedarse ciego y lastrar a los confiados a esa ceguera, en breves veremos a lo que conduce esa responsabilidad. Pero en fin que les voy yo a decir a ustedes que todo lo sabennnn.

Por Aragón que sabemos mucho de impotencias, solemos tener una despedida muy popular cuando algo no nos “cuadra” y es la siguiente: “hala a cascala mozé”
Y sin otro particular, quedo a su disposición para cuanto guste aclarar sobre el tema que nos ocupa, etc, etc etc.

Zaragoza a tantos de tantos de ¡huisssss ¡dos mil y piiico!, ¡Dios que tarde se m´hecho!

POSDATA: Por favor sean más serios y menos subsidiarios que sin pretenderlo, hace mucho daño…a la Institución que dicen representar.

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