LA ÚLTIMA CRUZADA DE LOS TEMPLARIOS

A MODO INTRODUCTORIO

El presente hallazgo demuestra el craso error de aquellos que opinan que la Historia es una ciencia muerta, e incluso dentro de la profesión, la corriente que defiende la contemporaneidad de la misma, en su versión puramente conceptual y no atemporal; suelen coincidir con los de confederaciones medievales, coronas, y denominaciones espurias de territorios o sociedades inexistentes para ese periodo, también deberían hacer una reflexión sobre sus múltiples gratuidades en lo referente a la cumplimentación de una de las disciplinas más antiguas de la humanidad.

BREVE INTRODUCCIÓN HISTÓRICA

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Tras el desastre de la pérdida de Ptolemaida (san Juan de Acre, nombre que recibe en la tercera cruzada tras ser reconquistada de nuevo) el 28 de mayo de 1291, los restos de supervivientes se refugiaron en Chipre donde permanecieron hasta su suspensión. Isla comprada a Ricardo Corazón de León por el Templo, que a su vez se la cedió al tristemente famoso Guy de Lusignan. En aquellos días, Enrique II su gobernador, recibió a estas destrozadas huestes.

Su nuevo Maestre, Thibaud Gaudin (el anterior Guillaume de Beaujeu había caído valientemente en la defensa de Ptolemaida) personaje de dudosa honorabilidad, acusa a Roger de Flor, (Sargento de la Orden) capitán de la flota templaria, de haberse apoderado de reliquias y bienes de la Orden, hecho que nunca se pudo demostrar, pero que, dio pie para que éste causara baja en el Templo. Este nuevo Lusignan, abandonó a sus hombres y la plaza que defendía. Durante su maestrazgo no volverían los templarios a Tierra Santa. Parte hacia Chipre, la excusa como la de Palafox en la defensa de Zaragoza, ir a reclutar hombres para sostener Ptolemaida, una vez vio su pellejo a salvo, se olvidó de su “misión”, esto le pasaría factura en breves. Alguna fuente apunta la posibilidad de que su muerte se debió a que la conciencia le roía, ese dios invisible que te acompaña a todas partes y del cual no puedes huir, acabó haciendo justicia el 16 de abril de 1292. Jacques de Molay, (cuya escueta biografía omito) tras su cargo de Mariscal de la Orden, sustituyendo a Pedro de Sevrey, a fines de 1292 después de la muerte de Gaudin, es nombrado Maestre de la Orden.

Las prédicas de Nicolás IV, ofreciendo nuevas indulgencias, una de cien días que se concede a los que asistiesen, aunque solo fuera a los sermones de sus predicadores, para ayudar a los defensores de san juan de Acre en una nueva Cruzada, con la esperanza de que una vez oídas y “vista” la situación del cristianismo en Tierra Santa, conmover los duros corazones que ya no esperaban nada de Oriente. Acusado por algunos de pasividad, esta no fue tal, pues mandó misivas a emperadores y reyes: al griego Andrónico Paleólogo, al emperador de Trebisonda, a los reyes de Armenia de Georgia de Chipre, para que, se implicaran en la Cruzada que sería la décima; no obtuvo respuesta alguna. Envió dos misioneros la corte tártara de Arghum, encargados de ofrecer al emperador mogol las bendiciones del soberano Pontífice y de solicitar sus poderosos auxilios contra los musulmanes. Se lee también en los Anales eclesiásticos la carta que el Papa dirigió Arghum, convidándole que se uniese a los cristianos de Occidente y la que escribió su hijo Carbagan, que había recibido el bautismo. Estas dos cartas tienen la fecha de Viterbo el 10 el 12 de las calendas de setiembre del mismo año.(1)

A pesar del desastre de san Juan, todavía la Orden poseía dos castillos: Athlit y Tartús, deficientes en guarnición y en paramentos defensivos, era ciudades abiertas, ello supuso que Gaudin las mandara evacuar. Por su improbable conquista se decidió permanecer en la isla de Arwdad, antiguo asentamiento fenicio, más conocida para los cruzados como “la isla de Ruad” a unos tres kilómetros en línea recta de Tartús.
Tras el fracaso del papa Nicolás IV (muere el 4/4/1292), de convocar otra Cruzada para el apoyo de Ptolemaida, a la que solo respondió el Kan de los tártaros, gobernante del Ilkanato (2) de Persia, afectado como los cristianos por la pujanza islámica. Arghum fue asesinado el 10 de marzo de 1291, su hermano y sucesor Gaikhatu, hombre de vida disoluta, más preocupado por el ocio que por la responsabilidad asumida tras el asesinato de su hermano que, le permitió su acceso al poder; abandonó el proyecto iniciado por éste, en parte por las presiones recibidas por Tagachar, autor de su ascenso y partidario de un apoyo teórico a los musulmanes, evitando la intervención en favor de los cristianos.

Carta escrita por el rey Don Jaime II de Aragón en Noviembre de 1293 al gobernador de los Mongoles de todo Levante, enviándole a Pedro Desportes, como su embajador para informarse del estado de la Tierra Santa y negociar los medios para ayudar a su reconquista, con las instrucciones relativas al desempeño de esta comisión.(3)
Illustri et Magnifico Olvecacu Dei gratia Regi deis Mogoyls et partium totius Levantis. Jacobus per eandem Rex Aragonum Sicilie Maioríce et Valencie ac comes Barchinone salutem et prosperos ad vota successus. Principale dilectionis initium quod extremorum absentia votivis continuata successibus interdixit puritas scribentis corroborat et diligentís sinceritas ex amoris integritate confirmat. Cupientes igitur de felici continentia status vestri in cuius prosperitate noster gloríatur auditus vestrorumque felicitate successuum informari Petrum de Portís familiarem et fidelem nostrum ad vestram Excellentiam providimus transmitendum propter quod vestram amicitiam deprecamur quatenus nobis per eum continentie vestre statum ae etiam statum et conditionem terre sancte et ipsius detentorum velitis et placeat nostre magnitudini reserare cum nobis cordi sit quod consumato tractatus paces que inter nos et hostes nostros per quosdam mundi Principes tractatur ad presens circa ipsius terre sancte recuperationem et perfidorum terram ipsam detinentium vires totaliter enervandas vobiscum insimul sumopere laborare. Preterea cudi super predictis dicto Petro tradiderimus quedam capitula vobis pro parte nostra presentanda per eum ac eidem super ipsis comiserimus quedam vobisore tenus explicanda rogamus vos ut sibi de hijs que super predictis vobis ex parte nostra rctulerit placeat fidem indubitabilem adhibere. Et quia vos gaudere credimus cum de prospero statu nostro vobis felicia nuntiantur excellentie vestre providimus presentibus intimandum nos per gratiam Regis Regum salubriter vivere et feliciter dominan eunctis nobis succedentibus prospere iuxta votum. Si qua de partibus istis vobis placent nobis fiducialiter amicitia vestra requireret non omitat.
Dat. Barchinone quarto. Id. Novembris An. Dom. Millmo. Ducentesimo. nonagmo. tertio

Es conforme lo registrado en el archivo real de la corona de Aragón en el registro Secretorum Jacob de 1292 a 1300.» folio 75: confrontado por Don Juan Sans en Barcelona a 23 de Octubre de 1801.

Le sucede en la tiara Celestino V, en julio de 1294, hasta el 13 de diciembre del mismo año, no tuvo relevancia alguna en el gobierno de Roma, empero el patético Clemente V, lo canoniza (?) en 1313(4). Al día siguiente es nombrado Bonifacio VIII que durante su tumultuoso y poco acertado pontificado mantuvo la convocatoria de recuperación de los estados latinos. Muere el 11 de octubre de 1303. Ese mismo año es nombrado Benedicto XI que muere a los ocho meses de su mandato en julio de 1304, para dar paso al títere Clemente V.

DECIMA CRUZADA
MONGOLES, ÓRDENES MILITARES Y MUJERES GENOVESAS.

Septiembre de 1272, se tiene esta fecha por la última gran cruzada (novena, para algunos historiadores incluida en la octava) protagonizada por los príncipes de occidente, empero existieron dos más, una protagoniza por los Mongoles, en estrecha colaboración con los Hospitalarios y Templarios, además de un conato abortado desde sus inicios de mujeres de Génova y la otra el intento de ya los Caballeros de Rodas, ninguna de ellas devolvería al solar cristiano las antiguas posesiones.
Es difícil entender la situación Palestina en esta última etapa de reconquista sin la presencia y protagonismo de los mongoles. Aunque ya había habido contactos y colaboraciones entre el Ilkanato tártaro persa, y los estados latinos del Creciente Fértil en un pasado reciente, no será hasta esta época cuando alcance una especial relevancia. Desde sus inicios Hulagu Khan había mostrado más simpatía por la religión cristiana que por el Islam, hasta Gazán o Kazán Khan que aunque convertido al Islam se une y solicita apoyo cristiano para mantener sus posesiones.

Conversion of Ghazan to Islam by Rachid Ad-Din 14th century
Conversion of Ghazan to Islam by
Rachid Ad-Din 14th century

Es a partir de esta fecha cuando Molay, en su afán de recuperar el terreno perdido solicita de sus bailías y encomiendas la aportación de material humano y bélico para tal fin(6) . Pasa a la acción sumándose junto a los Hospitalarios y a los mongoles a la DÉCIMA CRUZADA, su Orden se sustentaba por el mandato recibido en Jerusalén, no se contemplaba el abandono de Palestina, no solo era su cuna, sino, el motivo de su existencia. Con Jerusalén todo, sin la Ciudad Santa…nada.

Kazán(7) ante la imparable pujanza que protagonizaban los musulmanes en su deseo de una sinarquía teocrática mundial, percibió el peligro de la desaparición de su Ilkanato, lo que le llevó, como hiciera su padre antes, a concertar alianzas con los enemigos comunes del Islam.

No será hasta octubre de 1299 durante el gobierno de Gazán o Kazán, hijo de Arghum el que tras la muerte de su tío en 1295, retome la cuestión bélica iniciada por su padre y apoye la causa cristiana a pesar de su conversión al Islam. Su actitud no respondía a la respuesta de la llamada papal para formar parte de una nueva cruzada, sino, a la pervivencia de su territorios en claro peligro, pero para ello debía presentarse con algo en las manos, de lo contrario no será creíble.

Sale de Persia al frente de su ejército y de aquellos que como él se sentían amenazados, la unión siempre ha hecho fuerza. Los reyes de Armenia de Georgia, el rey de Chipre, las órdenes de san Juan y del Templo, advertidos de sus proyectos, habían ido a unirse a sus banderas.BattleOfHoms1299

El Sultán de Egipto, Nazer-Mohamed enemigo acérrimo de los cristianos prepara un fabuloso ejército, compuesto en su mayoría por mamelucos y le sale a su encuentro. Desde Acre era territorio bajo su influencia. Se dio una gran batalla cerca de Emesa(7), (la actual Homs). Ha pasado a los anales como Wadi al-Khazandar, el 23 de diciembre o 24 de 1299(8) , se sabe poco o nada sobre esta batalla que no ha trascendido a la actualidad a pesar de su importancia, su fuente principal es F. M, Constantin. La victoria pírrica de Kazán fue suficiente para que el egipcio plegara alas y se retirara a la espera de mejor ocasión que no tardaría en darse. Alepo Damasco abrieron las puertas a sus vencedores. Los frailes del Hospital y del Temple volvieron grupas hacia Jerusalén, su meta, su ilusión y su justificación en esa Cruzada que la toman sin resistencia alguna. El historiador Hayton, testigo ocular nos dice que, los cristianos volvieron a entrar entonces en Jerusalén. El emperador de los tártaros visitó con ellos el sepulcro de Jesucristo.

Una vez conseguido el objetivo deseado, desde la inmortal ciudad, Kazán envía embajadores al Papa y a los soberanos de Europa(9), para solicitar su alianza y ofrecerles la posesión de la Tierra Santa. Su política iba encaminada, más a apuntalar sus posesiones que a esa entrega graciosa sin contrapartida, además, lo que les cedía era el territorio más levantisco de todo el Creciente Fértil, lo que los convertía en una policía de coerción, más que en verdaderos propietarios de lo perenne y etéreo que en definitiva era ancestralmente el territorio. Unos bárbaros que habían venido de las orillas del Irtis del Jaxarte esperaban sobre el Calvario y el monte Sion, a los guerreros de Francia, de Alemania o de Italia, para pelear teóricamente contra los enemigos de Jesucristo. Esto no se llegó a dar, empero, sí hubo respuesta; precisamente desde un sector que nadie se esperaba por su condición, pero que, las páginas de la historia hablan constantemente de sus proezas, y que, a gritos sordos se abre paso ante la tectónica actitud de quien teme perder una parcela que no le corresponde. Este sector injustamente desconsiderado, siempre ha sido relegado en beneficio del polo opuesto.

El soberano Pontífice recibió los embajadores de Kazán, pero no pudo responder sus peticiones, no obstante, les hizo multitud de promesas que, como el humo desaparecían casi al mismo tiempo que las formulaba. La poderosa familia de los Colonas, enemiga de los Gaetani a la que pertenecía el papa, ambas enfrentadas por su candidato a la silla de Pedro, no cejaba de importunar a Bonifacio VIII, que trataba de imponer su autoridad en Sicilia, lo que no le dejaba tiempo para atender cuestiones ultramarinas. Además, su predicación y sus esfuerzos, parecían no obtener respuesta en los reinos de la vieja Europa.

Ante este desplante, de la ciudad de Génova, por aquel entonces excomulgada y por lo tanto vetada a cualquier decisión sobre los intereses de la iglesia, surgió un grupo de mujeres de las que se guarda memoria(10) ofreciendo un ejemplo a la vanidad y estulticia viral de los hombres. Aquella gesta no pasó desapercibida a Bonifacio, en un breve felicita a las señoras y las publicita a través de sus obispos por toda la cristiandad con el ánimo puesto en que, esta vez sí, responderían los caballeros a la llamada. Estas mujeres como siempre heroínas conocidas, pero no reconocidas, no tuvieron miedo para alistarse en el ejército de Kazán, ofreciendo sus vidas como guerreras en pro de la recuperación de la sagrada tierra de Palestina.

Tan heroicos proyectos no tuvieron ningún resultado. No eran estos, los auxilios que esperaban los tártaros y cruzados en las murallas de Jerusalén. Esta Cruzada no se le dio publicidad como tal. Sin duda el Papa solo puso en ella su atención para excitar la emulación de los caballeros y para dar los príncipes cristianos una lección de la cual no se aprovecharon. Se han conservado durante mucho tiempo en los archivos de la república de Génova las cartas escritas en aquella ocasión por el Papa Bonifacio VIII. En el último siglo, se mostraban todavía en el arsenal de aquella ciudad los cascos y las corazas con que las señoras genovesas habían de armarse en su expedición ultramar(11)

La historia nos ha conservado otras dos cartas del Papa, la una dirigida a Porchetto Arzobispo de Génova, la otra a cuatro nobles genoveses que habían de dirigir la expedición. ¡Prodigio! ¡Oh milagro -decía Porchetto-, un sexo frágil débil se anticipa [a]los guerreros en esta grande empresa en esta guerra contra los enemigos de Cristo en este combate contra los artífices de la iniquidad. ¡Los reyes príncipes del mundo, sin ningún miramiento todas las solicitudes que se les han hecho se niegan a enviar socorros [a] los cristianos desterrados de la Tierra Santa, mirad ahí esas mujeres que vienen sin ser llamadas! ¡De dónde puede nacer esta resolución magnánima sino es de Dios origen de toda fuerza de toda virtud!»

Kazán se vio obligado dejar la Siria para regresar a Persia; problemas en sus territorios reclamaron su presencia, las tropas mongolas prestadas por Kazán para consolidar la ocupación de la Ciudad Santa, tuvieron que abandonar la ciudad al ser reclamadas por éste para pacificar a los levantiscos de su Ilkanato, dando al traste con lo que podía haber supuesto una permanencia quizás más sólida en la Ciudad Santa.

molay imagen

Tras la victoria contra el sultán de Egipto les permitió a las Órdenes la toma de Jerusalén, y por última vez la ocupación efímera de la ciudad. Un dato escasamente conocido es que el abandono de las Órdenes vino impuesto por el estado de las fortificaciones. A su llegada observaron que, en esta como en otras por las que habían pasado en su conquista; era una ciudad abierta, los musulmanes habían destruido hasta sus cimientos: las murallas, torres y cualquier elemento defensivo de la que otrora era poseedora y que les hubiese permitido ofrecer una resistencia aceptable o al menos intimidatoria y ejemplarizante. Estos, los cristianos defensores, hospitalarios y templarios en exclusividad, estaban dispuestos a la inmolación, a resistir hasta el final, intentado con ello crear conciencia entre los estados europeos y al papa para suscitar una nueva Cruzada en pos de la recuperación territorial.

Desprotegidos los caballeros de las órdenes con la retirada de los armenios y chipriotas, se vieron también en la perentoria necesidad de abandonar la ciudad a la que le empezaban a reconstruir sus defensas. Su salida fue rápida, alertados por la proximidad del egipcio y carecer de fuerzas suficientes para sostener al ejército del sultán, que ya se había puesto en marcha, conocedor de la noticia. Esta sería la última vez que la poseyeron. Como dice Francisco Pérez de Anaya, entraron como conquistadores y salieron como palmeros. Pero al menos por un escaso espacio de tiempo, la ciudad, de nuevo fue cristiana.

Es para esta última batalla para la que reclama a sus subordinados la prestación de los apoyos necesarios para la contienda, visto que los monarcas europeos ya no estaban interesados en Palestina y las solicitudes papales no hacían eco entre los señores feudales cristianos.

Kazán, intentó otra segunda expedición que abandonó también cuando en la tercera invasión, se había adelantado su ejército hasta Damasco, cayó enfermo (fue envenenado como mandaba la tradición, en mayo de 1304) murió llevando consigo al sepulcro las últimas esperanzas de los cristianos.(12)

El siguiente en la Silla de Pedro, fue el pusilánime Clemente V -1305 al 1314- o Bertrand de Gotor, (en algunas fuentes se lee Goht) familia muy unida desde los inicios al Temple. Clemente debía su nombramiento al rey francés. No le correspondía el cargo porque entre otras cosas, no pertenecía al colegio cardenalicio, pero esto no suponía una novedad en el elenco magistral de esa iglesia, el Patriarcado de Jerusalén tenía buena memoria de ello. Desde el primer momento de su nombramiento como cabeza de la secta se destacó en lo que sería un continuo, exuberante y absoluto servicio a Felipe IV. Un pago de estos favores fue, el nombramiento de nueve cardenales franceses también sectarios y serviles a Felipe, anulando todas las medidas que Bonifacio había interpuesto para que este personajillo (de sangre aragonesa) no se hiciera como era su obsesión, con los bienes de la iglesia para costear sus aventuras guerreras y sanear sus arcas. Su voracidad no tenía límites.

Los más destacado de su triste gobierno fueron: la supeditación al rey francés siendo esclavo de sus deseos, resolviendo el caso de Bonifacio VIII al gusto de su amo, llevarse la sede papal a Aviñón para estar más cerca y servir mejor a su Dios, la eliminación de los Templarios, por expreso deseo de su verdadero y único Señor, así como la burda y penosa actuación con palabras y ardides de su altura, a los aliados que le hubieran permitido ampliar los territorios, de una cruz cada vez más maculada por los pecados de aquellos que decían servirla. Mientras gestaba esta traición, muchos de ellos cayeron en batalla, en una Cruzada que no fueron capaces de organizar estos patéticos sectarios. Cruzadas no reconocidas por constituir vergüenza de reyezuelos y chamanes de sectas que aún perviven y por la difícil justificación de cargos contra el Temple, pues mientras los tres demonios(13) arrestaban a sus defensores con pueriles y fatuos argumentos, otros hermanos caían en nombre de lo que estos mequetrefes decían salvaguardar, esa dicotomía no hubiera sido entendida ni aceptada, como no lo fue, en el resto de estados cristianos, quedando al descubierto la cruel bofetada que propinaron a los verdaderos creyentes estos mefistofélicos seres.

Personajes espurios como éste existieron a lo largo de la Edad Media en Aragón, su homólogo fue Jaime I, el abuelo del Hermoso, (de raza le viene al galgo) en este caso fueron las faldas y las ansias de poder de Yolanda, nombre oficial (otros nombres: Andrea, Violante, etc) que unida a la poderosa y temida oligarquía barcelonesa, dio al traste con el poderoso reino de Aragón. Otro felón que en mala hora ciñó corona…pero esto es otra historia.

El Papa Clemente V, que había fijado su permanencia en este lado de los Alpes, procuró excitar con sus exhortaciones apostólicas el entusiasmo de la nobleza del pueblo. Convocó en Potiers una asamblea la cual asistieron los reyes de Francia, de Navarra, de Nápoles, el conde de Flandes Carlos de Valois, se trató en ella de desposeer al mismo tiempo el reino de Jerusalén: a los sarracenos, a los griegos y al imperio de Bizancio. Las fuerzas de Occidente no podían bastar para estas dos grandes expediciones, para las cuales no se hizo otra cosa que votos estériles, predicaciones sin fruto, los guerreros no tomaron la Cruz, el clero se mostraba poco dispuesto a pagar los diezmos que exigía el Pontífice. Clemente se vio obligado en aquella circunstancia a recomendar la moderación a los colectores que les prohibió formalmente tomar los cálices, los libros y los ornamentos de las iglesias, como anteriormente lo había hecho Bonifacio que hizo valer su plenitudo potestatis emitiendo, el 25 de febrero de 1296, la bula Clericis laicos, por la que prohibía el cobro de impuestos al clero sin el consentimiento papal, hecho que cercenaba las manos de Felipe al que se enfrentó. Esta osadía del Papa pone de relieve los difíciles e inaceptables ánimos de una sociedad que veían como se desnudaban sus altares para llenar unos aviesos bolsillos con la pantalla de una nueva Cruzada que nunca llegó; indudablemente contribuyó en negativo a la exaltación del ánimo espiritual de los primeros días, dejando heladas las ansias, si las hubo, de participación.

ONCEAVA CRUZADA
Protagonizada por los Hospitalarios y restos Templarios en 1307.

Los caballeros de san Juan de Jerusalén ante la expectativa resultante de su actuación despertada en los viejos reinos y señoríos europeos, seguían con su programa establecido, sin esperar apoyos de occidente ni de Roma. En el año de 1306, fue cuando los Hospitalarios ayudados de un ejército de cristianos, comenzaron atacar la isla de Rodas y cinco islas inmediatas, habitadas por turcos sometidos al emperador de Constantinopla. Los Hospitalarios se apoderaron primero de algunas islas, de algunos castillos, después lidiaron durante cuatro años, ya como sitiadores ya como sitiados, al fin se hicieron dueños de Rodas en 1310, el día de la Asunción. El gran maestre Fulco de Villaret tuvo todo el honor de esta conquista, sus caballeros recibieron desde entonces el nombre de caballeros de Rodas. (Véase la Crónica de Bernaidij). Según las cartas encíclicas del Papa Clemente, muchos Templarios que se habían unido a los Hospitalarios, tuvieron parte en su gloria. Un gran número de guerreros, excitados por la narración de las aventuras de la caballería por la pasión de la gloria militar, habían seguido a los Hospitalarios en su empresa; las mujeres mismas quisieron tener parte en esta expedición, vendieron sus joyas para ayuda de los gastos de la guerra.

El ejército de los nuevos Cruzados se embarcó en el puerto de Brindes, en breve se supo en Occidente que los caballeros del Hospital se habían hecho dueños de la isla de Rodas y de cinco islas inmediatas, expulsando de ellas a griegos y musulmanes. La fama se extendía por todas partes, las hazañas de los Hospitalarios y de sus compañeros de armas llegaron a todos los rincones; en aquellos días el rey de Francia ordena detener a los templarios en su reino, en el 1308 convoca el papa un concilio ecuménico (Concilio de Viena) para determinar oficialmente lo que ya se sabía de antemano sobre el futuro de la Orden y sus frailes que seguían luchando a favor de la cristiandad. Si este sujeto hubiera dirigido las ansias guerreras hacia Palestina, en lugar del servilismo prestado a su amo y se hubiese implicado más en la defensa y recuperación de Tierra Santa, junto con el Hermoso, quizás y sólo quizás, hubiera sido digno de respetuoso recuerdo.

Después de haber recibido en la isla de Chipre a los caballeros del Templo, se retiraron a Sicilia, en donde el rey los había empleado en una expedición contra la Grecia. Con Esta belicosa milicia, se apoderó de Tesalónica se hizo dueña de Atenas, avanzó hacia el Helesponto asoló una parte de la Tracia. Después de esta expedición, los Templarios despreciaron la posesión de las ciudades que habían caído en su poder, dejaron las provincias conquistadas a sus compañeros de armas, guardándose para ellos las riquezas de los pueblos vencidos. Entonces fue cuando cargados con los despojos de la Grecia vinieron establecerse en Occidente especialmente en Francia donde su opulencia su lujo y su ociosidad, debieron de escandalizar la piedad de los fieles excitar la envidia la desconfianza de los príncipes, provocar el aborrecimiento del pueblo del clero.(15)

Zaragoza a 6 de septiembre de 2015

Este documento de importancia regular por su contenido, lo transmito tal y como se expone en la página del Ministerio de cultura (ACA) y la transcripción realizada por el autor que en bibliografía consta, sin añadir o quitar ni una sola coma.

Hallazgo de una carta inédita de Jacques de Molay
Carta de Jacques de Molay, Gran Maestre de la orden del Temple, a Ramon de Bell-lloc, comendador de Torres de Segre, informándole de su intención de pasar a Chipre el 24 de junio, y solicitándole la ayuda debida por su encomienda, el tercio de sus rentas para los esfuerzos militares de liberación de Tierra Santa.

carta de MolayMolay 2

 Jacques de Molay (1244/1249- 1314)
Un reciente hallazgo de Beatriz Canellas, Jefa del Departamento de Descripción del ACA, ha permitido localizar una carta, inédita, dirigida por Jacques de Molay, maestre general de la orden del Temple, a Ramon de Bell-lloc, comendador de la misma el 21 de enero de 1296. Molay fue el último gran maestre de la milicia de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón y murió ejecutado en una hoguera de la isla de los Judíos de París en marzo de 1314, en el curso del proceso organizado por el papa Clemente V y el rey de Francia Felipe IV el Hermoso contra su orden. El Temple había nacido en el Concilio de Troyes de 1129 con la finalidad de acompañar y proteger a los peregrinos en Jerusalén, en el marco de las cruzadas. Con la pérdida de San Juan de Acre en 1291 se ve inmerso en la lucha de poder entre el papado y la corona de Francia, lucha que finalmente le resultará fatal, pues en 13 de marzo de 1312 el papa, bajo cuya protección se encontraba jerárquicamente la orden, firma su decreto de disolución por delitos de herejía. Tras haberse expandido por Francia, el reino latino de Jerusalén, la Corona de Aragón, la Corona castellano-leonesa, Portugal, Inglaterra, Escocia y los reinos germánicos, la orden fue liquidada y sus bienes confiscados.
La carta que ahora presentamos se inscribe en los preparativos del paso del nuevo Gran maestre del Temple, que había accedido al maestrazgo en algún momento entre 1292 y 1293, a la muerte del maestre Thibaud Gaudin el 16 de abril de 1292, a Chipre dentro de una estrategia de intento de recuperación del reino de Jerusalén tras el desastre de Acre.

La carta
El documento se encuentra inserto en un proceso judicial de la Real Cancillería (ACA, Cancillería, Procesos en folio, legajo 2, núm. 4) y relativo al pleito visto ante la Curia real por el conflicto territorial entre los templarios de Miravet y Berenguer de Entenza entre 1288 y 1293. El documento, en papel (105×305 mm.), era originariamente un suelto que hoy se encuentra pegado en el último cuadernillo. Se conserva en relativo buen estado; presenta los cinco dobleces y un cuarenta por ciento del sello de cera negra que lo cerraba y validaba y que se rompió precisamente al abrir la carta el destinatario para su lectura. Los restos del sello, que originalmente debía medir 30 mm aproximadamente, permiten distinguir la palabra “MILITV” de la parte inferior de la leyenda (“[+SIGILLVM :] MILITV[M : XPISTI]”) así como los cascos y vientre de un caballo y una cruz griega en el campo. La carta, original, no es, sin embargo, autógrafa del maestre. Debió escribirla un secretario al servicio de Molay, un francés por el tipo de grafía del documento, similar a muchos pergaminos con origen en Francia de los que se conservan en el ACA.

El cuadernillo en que se inserta el documento contiene copias de cartas entre 1288 y 1294. Le precede inmediatamente el registro de varios salvoconductos firmados por Jaime II a asistentes al capítulo general de la orden en Montpellier de 9 de agosto de 1293. El documento previo a la carta es la orden a sus oficiales para que no impidan el paso de Jacques de Molay por sus territorios y está fechado en Tarazona el 24 de agosto de 1293 (registrado en ACA, Cancillería, Registros, núm. 98, fol. 275v) coincidiendo, seguramente, con el viaje que el maestre tenía previsto hacer para reunirse con el rey de Aragón y tratar el conflicto por la cesión de Tortosa. El ACA conserva otro salvoconducto a beneficio de Molay del 3 de julio de 1294 (en ACA, Cancillería, Registros, núm. 99, fol. 264r).

Con el número 18 del tomo III de su Acta Aragonensia el gran historiador alemán Heinrich Finke(16)  (1855-1938) recoge una carta del maestre a Pere de Sant Just, comendador de Grañena, datada en Roma el 21 de enero (que Finke sitúa con dudas en el año de 1295 y que el historiador francés Alain Demurger (17) retrasa un año, a 1296, fecha de paso de Molay a Chipre, asunto sobre el que versa la misiva). El texto de esta carta es prácticamente idéntico al de la misiva cuyo hallazgo comentamos. En ella le informa de su intención de pasar a Chipre, de acuerdo con el papa, fijando para ello la fecha del 24 de junio, festividad de San Juan Bautista. Antes quiere reunir capítulo general en Arles (consultado el 7 de noviembre de 2014), aunque la expresión literal del lugar no convenció en el momento de la publicación a Finke. El capítulo tuvo lugar efectivamente el 15 de agosto de 1296, de modo que, finalmente, su paso a Oriente se retrasó hasta el otoño.

Relevancia histórica
No hemos podido localizar ningún autor que cite esta misiva a Bell-lloc, en todos los puntos coincidente con la que envió el 21 de enero de 1296 a Pere de Sant Just, que edita Finke y data Demurger. Pere de Sant Just, dice este último autor, fue amigo de Molay. Pero ¿y Bell-lloc? Sant Just era comendador de Grañena en el momento de remitírsele la carta (el historiador británico Alan Forey (18) no da para Grañena comendador entre agosto de 1294 y julio de 1297 y sitúa a Sant Just como comendador en algún momento entre 1301 y 1307). Bell-lloc lo era de Ascó en abril de 1296. Tal vez no sea aventurado señalar que debieron existir algunas cartas más dirigidas a otros comendadores con la intención de informarles de su paso a Oriente y de pedirles la correspondiente ayuda de sus encomiendas. En tal caso la importancia de la carta conservada en el ACA reside en su singularidad y al mismo tiempo en ser la confirmación de que Jacques de Molay comenzó a preparar su paso a Oriente con la intención de recuperar los Santos Lugares recabando la ayuda de las encomiendas occidentales. En su gira europea de 1293 a 1296 había conseguido, entre otros monarcas, de Jaime II el derecho de las encomiendas templarias de sus reinos a enviar libremente a Oriente víveres, armas, caballos y dinero. Y esto precisamente, el tercio de rentas con que contribuían las encomiendas a los esfuerzos bélicos de la orden, es lo que le pide a Ramón de Bell-lloc en la carta que presentamos.
Esta carta engrosa el breve número de las emanadas de Jacques de Molay, algo más de una veintena entre varios archivos europeos (20 en el ACA, 3 en los Archivos Vaticanos, 2 en la Public Records Office de Londres y 1 en el Archivo Histórico Nacional de Madrid). El ACA custodiaba hasta ahora diecinueve originales y un inserto, veinte a partir de este hallazgo.

Transcripción:
Frater Jacobus de Molayo, Dei gracia pauperis milicie Templi magíster humilis, religioso et honesto fratri Raymondo de Bello Loco, preceptori domus Templi de [dot…] (19) , salutem in Domino. Debet scire vestra discrecio nos pro comuni christianitatis utilitate et comodo domus nostre de transmarinis partibus pervenisse, et non capientes exemplum predecessorum nostrorum nec illorum qui fuerunt loco sui, nec ballivos nostros et ballivias nostras in aliquibus opprimentes, nec pro adventu nostro de transmarinis partibus nec per transitum quod per diversas(20) terras evidenter fecerimus neque moram quam in romana curia fecerimus diuturnam, vos inde multum non requisierimus, nec honoraverimus vos in aliquo pro nobis neccesario succurrendo licet fuisset nobis competens et neccese. Nunc autem de voluntate domini pape et nostra progreditur, de quo quam plurimum congaudemus, quod nos debeamus ad instans festum beati Iohannis Babtiste transfretare. Ea propter vobis rogando mandamus quantum possumus neque scimus quod Deum vos habentes pre occulis in nostro passatgio nos iuvetis, ita quod Deus vobis retribuat in eternum et quod mundus de vobis super hoc se teneat pro contempto et nos vobis ad graciarum merita teneamur. Mandantes vobis quod ibi excusatio nulla fiat, nam presens proverbum non mentitur: fidelis amicus in necesitatis articulo comprobatur. Et nos Domino concedente apud Alle(21) ante nostrum passatgium quodam faciemus capitulum ubi videbimus qui bene facient cognoscentes unicuique reddentes secundum sue merita probitatis. Valete. Datum Rome XXIº mensis ianuarii. Viro religioso ac honesto fratri Raymondo de Bello Loco, domus miliciae Templi de Turribus(22) in Aragonia preceptori.

 

Fuentes:
ACA, Real Cancillería, Procesos judiciales en folio, leg. 2, núm. 4, fol. 221r-v

Notas Bibliográficas.
Rafael Conde y Delgado de Molina (Estudio científico y transcripción).-
Epistolario de Jacques de Molay y cartas manuscritas de los templarios. – en “Secretum Templi”.- Valencia.- 2005.- Ediciones Grial.

REFERENCIAS

1.-F.j. Michaud Historia de las Cruzadas. Tomo 10 libro 19 pag 4 y ss.
2.-Subdivisión territorial del imperio mongol. El Ilkanato (Kan subordinado) después de las campañas de Gengis Khan contra el imperio corasmio entre los años
1219-1224, su nieto Hulagu Khan funda tras la derrota frente al Gran Khan, esta subdivisión. En su apogeo, el estado se expandió a territorios que hoy conforman la mayor parte de Irak, Armenia, Irán, Afganistán, Turquía etc.
3.- F.J. Michaud: Historia de las Cruzadas, (Guerras de Ultramar) 1832, Tomo 12, pág. 208
4.-Wikipedia, voz Celestino V.
5.- Vide documento ACA (adjunto) sobre solicitud recursos a las Encomiendas
6.- segun Hayton no le superaba nadie en probidad y en virtud. {Historia oriental, cap. 40).
7.-F.j. Michaud Historia de las Cruzadas Tomo 10 libro 19 pág. 4 y ss. Acerca de esta batalla dada algunos días antes de Navidad de 1299, se puede consultar Juan Villani, lib. 8, cap. 35; Antonino, par. 3, tit. 2o, cap. 8.» §. 8; al historiador Hayton, cap. 41, que estaba presente.
8.- Constantin d`Ohsson. F. Muller Historie des Mongols, depuis Tchinguiz-Khan, jusqu`à Timour Bey ou Tamerlan, Tomo IV, Cap. VI, pág., 230/241
9.- Sobre esta embajada enviada los reyes de Francia de Inglaterra, consúltese la Crónica de san Dionisio reinado de Felipe el Hermoso, cap. 49 las actas de Eimer, tomo 2º, pág. 918 919, y las memorias de Mr. Abel-Remusat acerca de las relaciones políticas de los príncipes cristianos particularmente de los reyes de Francia, con los emperadores mongoles pág. 588 del tomo 7. citado más arriba. La muerte de Kazan, que aconteció en 1304, dejó sin efecto el objeto de esta embajada.
10.- Estos son los nombres de las señoras genovesas A. de Carmendino, I. de Gisulfes M. de Grimaldi C. de Franeta, A. de Auria. B. de Spinula, S. P. de Cibo P. de Caris. Estas señoras dieron sus bienes para el armamento de una escuadra. Algunas de ellas se dedicaron al servicio militar. Su ejemplo atrajo otras que sacrificaron sus joyas para la defensa de la fe contra los sarracenos. Los comandantes de la escuadra fueron Benito de Zacheria, Lanfranc, Tártaro, Santiago Lomellin Juan Blanco. (Véanse el libro 7º, de las Epístolas de Bonifacio VIII, ep. 59, 60 61, los Anales eclesiásticos año de 1301, núms. 33 siguientes).
11.- En un Nuevo viaje de Italia, traducido del inglés, Missoo, 3º tomo en 12º, La Haya, 1702 se lee en la pág. 41 del tomo 3º. También nos han hecho observar, en el pequeño arsenal de Génova, algunas corazas que se hicieron para mujeres como puede juzgarse por la forma del seno. Se dice que algunos nobles genoveses se han servido de ellas en una Cruzada contra los turcos.»
12.- La segunda expedición intentada por Cazan, solo se principio. La noticia de la enfermedad de este príncipe esparcida en el momento en que su teniente Cotulosa había reunido consigo los chipriotas, el señor de Tiro los grandes maestres del Hospital del Templo, ocasiono la retirada de los tártaros. El rey de Armenia volvió entrar en sus estados los demás cristianos regresaron Chipre. La tercera expedición se verifico en 1303. Cazan reunió en las orillas del Éufrates un ejército tan numeroso que ocupaba una extensión de tres jornadas de camino pero habiendo invadido un enemigo formidable las tierras de los tártaros Cazan resolvió regresar sus estados, dio Cotulosa cuarenta mil hombres con orden de entrar en Siria, de apoderarse de Damasco, de destruir los sarracenos, Cutulpí» penetro en Siria con el acero el fuego en la mano y fue a sitiar Emesa en donde esperaba hallar como la primera vez el ejército egipcio. Tomó aquella ciudad viva fuerza, pasó a cuchillo todos los sarracenos. Fue despues sitiar Damasco pero habiendo los habitantes de aquella ciudad dejado correr durante la noche las aguas del rio por conductos arroyos se inundó toda la campiña en donde acampaban los tártaros de los cuales quedo sumergido un gran número de hombres, de caballos, de armas de arneses. El rey de Armenia perdio mucha gente bagages los tártaros se libraron con dificultad de aquel peligro ganaron el Eufrates, en cuyo paso sufrieron nuevas pérdidas. El historiador Hayton, que nos da estos pormenores estaba también en aquella expedición. Cazan murio en 13o4. Hayton lamenta amargamente la pérdida de este príncipe que había mostrado tanto ardor por el restablecimiento de la religión de los cristianos. (V. la Historia Oriental, cap. 45).
13.- Los Tres Traidores odian mortalmente al Guerrero Intimo o Cristo Secreto y lo conducen a la muerte dentro de nosotros mismos y en nuestro propio espacio psicológico.
Judas, (Felipe IV) el demonio del deseo, el Enemigo de la Naturaleza, cambia siempre al Señor por treinta monedas de plata; es decir, por licores, dineros, fama, vanidades, fornicaciones, adulterios, etc.
Pilatos, (Ambos) el demonio de la mente, el enemigo de la Sabiduría, siempre se lava las manos, siempre se declara inocente, nunca tiene la culpa, constantemente se justifica ante sí mismo y ante los demás, busca evasivas, escapatorias, para eludir sus propias responsabilidades, etc.
Caifás, (Clemente) el demonio de la mala voluntad, el enemigo de la Verdad, traiciona incesantemente al Señor dentro de nosotros mismos; el Adorable Íntimo le da el báculo para pastorear sus ovejas (inquisición). Sin embargo, el cínico traidor convierte el altar en lecho de placeres, fornica incesantemente, adultera, vende los sacramentos, promete y no cumple lo que promete, le da lo mismo hacer que no hacer, pudiendo hacer no hace. Malgasta el tiempo en cosas ociosas que no tienen la menor importancia, etc.
14.- Bosio en su Historia de los caballeros de Jerusalén part. 2 lib. 1, refiere que un caballero del Templo, llamado Rugero hombre muy hábil en el ejercicio de las armas, fue el que mando esta expedición. Los Templarios, después de haberse apoderado de Tesalónica, se arrojaron sobre los latinos que ocupaban algunas provincias de la Grecia; enseguida saquearon las costas marítimas del Peloponeso, de la Tracia del Helesponto. (Año de 1306.)
15.- F.j. Michaud Historia de las Cruzadas. Tomo 10 libro 19 pág. 15 y 16
16.- Heinrich Finke.- Acta Aragonensia.Quellen zur Deutschen, Italienischen, Französischen, Spanischen, zur Kirchen und Kulturgeschichte aus des diplomatischen Korrespondenz Jaymes II. (1291-1327)- III.- Berlin-Leipzig.- 1922.- pp. 31-32.
17.- Alain Demurger.- Jacques de Molay. Le crépuscule des templiers.- Paris.- 2002.- Éditions Payot & Rivages.- pp. 118-123 y 338.
18.- Alan J. Forey.- The Templars in the Corona de Aragón.- London.- 1973.- Oxford University Press. ACA, enero 2015
19.- [Sic]
20.- divsas, sic por diversas
21.- [Sic]
22.- Torres de Segre

 

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